Según el relevamiento de pre-campaña de la Bolsa de Cereales, el área sembrada alcanzaría las 6,5 millones de hectáreas, lo que implicaría una leve caída interanual del 3 %, aunque aún se ubicaría por encima del promedio de las últimas cinco campañas.
El contexto actual muestra una recuperación de la intención de siembra en el norte del área agrícola, impulsada por la mejora en la disponibilidad hídrica, mientras que en otras regiones se evidencian ajustes en las estrategias productivas, ya sea por la competencia con cultivos alternativos o por la moderación en el uso de tecnología. En paralelo, el deterioro de la relación insumo/producto y la presión sobre los márgenes configuran un escenario desafiante para el productor, que deberá balancear costos y expectativas de rendimiento en la toma de decisiones.